Podcast: Voces silenciadas por la endofobia

Por Juan Sebastián Pico

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Una mano amiga y una comunidad que no responde

Por: Juan Sebastián Pico C. – Juan David Martínez Z.

Desde finales del 2013 Luz Stella Medellín se dedica a liderar, a partir de la Oficina de la mujer y equidad de género de la alcaldía de la ciudad, la Primera Mesa de la Comunidad LGBTI de Manizales, con la que se pretende brindar apoyo a una colectividad más que marginada y violentada por la sociedad y sus propios integrantes.
Aunque inicialmente el proyecto quiso integrarse a mesas de trabajo establecidas desde la Gobernación de Caldas, la inconformidad de Stella Medellín hacia sus políticas y metodologías la llevaron a orientar su proyecto por separado y emprender un vuelo propio.

Entrevistador (E): ¿Cómo ha sido la conformación de la mesa?
LSM (Luz Stella Medellín): Nosotros desde el año pasado iniciamos un acercamiento a la comunidad, una que es bastante difícil, teniendo como referencia que no hay datos sobre ella. Lo único que existe a nivel nacional es la mesa de emergencia, por lo demás, no existen políticas ni métodos a seguir. Este acercamiento llevó a un gran Desfile del Orgullo Gay, realizado en agosto del año pasado.
E: ¿Cómo fue el desfile y cómo lo acogió Manizales, siendo una ciudad tan conservadora?
LSM: Aunque muchos califican que fue un evento desorganizado, a mí me parece que fue muy lindo, hicimos que la comunidad pudiera salir a la luz de una manera respetuosa ante todo Manizales, y la ciudad reaccionó de la misma forma ante ellos. Para mí, todo eso es un paso muy importante.
E: ¿Cómo fue la preparación para el evento?
LSM: Para llevar a cabo el evento, convocamos a más de quinientas personas de la comunidad; además salieron más de cinco mil heterosexuales como espectadores. Debido a esto, iniciamos un diagnóstico para encontrar nuevas alternativas para proyectos de ley en pro de los miembros de la colectividad.
Para el evento se les dio una preparación a todas las participantes; un docente les dio clases de expresión corporal y se cuidó mucho la forma en la que iban a salir vestidas. Todo fue muy respetuoso, queríamos que se vieran lindas y no atrevidas.
E: ¿Cuántos miembros de la comunidad se han acercado al proyecto?
LSM: De los quinientos veintidós identificados, al menos unos doscientos cincuenta han empezado su proceso de entrada al proyecto, a partir de ahí, hemos hecho un proceso de caracterización.
E: ¿Cuáles son los caracteres que más se evidencian?
LSM: De todo. Incluso en la Calle de las Guapas cuando hicimos la caracterización a principios de año, convocamos a doce “mujeres”, entre ellas a Luisa Quintero; pero fuera de ella, ninguna está identificada por su nombre. Nos preocupa que en muchos de los colectivos que hemos encontrado y en los que ellas se han agrupado, como los Angels o Poker Parch, hay mucha menor de edad.
E: ¿En qué otros sitios de Manizales hubo la caracterización, además de la Calle de las Guapas?
LST: Principalmente hemos intervenido en esa calle de La Galería. El problema es que son muy recelosas, no tienen un compromiso real y son de difícil acceso. Por ejemplo, con Shaira, que es la líder de las chicas, hemos pactado tres citas y a ninguna ha asistido, siempre saca excusas. A pesar de todo, lo cierto es que la entrada a La Calle de las Guapas es un paso grande, teniendo en cuenta las circunstancias.
E: ¿Por qué el estado se muestra reacio a aceptar la nueva identidad de la comunidad ‘trans’? ¿Qué les impide aceptarlas como mujeres (u hombres dado el caso)?
LSM: Sí se les reconoce su nueva identidad, al menos en parte. Ellos [los ‘trans’] pueden cambiar su nombre en la cédula, más no su género… es por cuestión biológica. Dentro de la mesa hemos intentado acercarnos a ellos, para acompañarlos durante proceso, porque es un trámite costoso y no todos tienen los recursos para a ello.
No obstante, vuelve y juega, ellos no se animan a ser ellos mismos, por lo que no van a los procesos. De momento hay diecisiete ‘trans’ inscritas.
E: Tomando en cuenta lo anterior, ¿Cómo va el tema de la sexualidad y el bullying en las escuelas y colegios?
LSM: Estamos entrando en una mesa que trata ese tipo de asuntos. La idea es que en los manuales de convivencia de cada colegio queden constatados los derechos de la comunidad LGBTI, para que no se les vulneren y se promueva el respeto y la tolerancia.
E: ¿Habrá otra marcha por el orgullo gay este año?
LSM: Eso se hizo el año pasado como actividad de reconocimiento de la comunidad, no veo para qué repetir.
Hay cosas más importantes por hacer y yo pienso que con lo del año pasado fue suficiente, ya se mostró la parte artística y ahora sigue lo académico.
Hemos identificado que hay un serio problema de endofobia en la comunidad, ¡Es algo impresionante! Por ese motivo, lo ideal es iniciar foros, por ejemplo, con Ofelia Pastrana, una sobrina del ex presidente Pastrana y excelente conferencista transexual, que habla a la comunidad sobre cómo salir del closet y afrontarlo.
El próximo 7 de abril habrá un taller y en mayo haremos una fiesta de la mujer donde convocaremos a las mujeres… a todas las que se sientan mujeres. También, este año vamos hacer actividades académicas: abriremos ofertas de cursos con el SENA, cursos de peluquería y cosmetología; y daremos sin costo la educación básica y bachiller, porque hay muchos que no los han terminado y deben culminar estos procesos.
E: ¿Ante esta medida y ante la mesa de trabajo en general, cómo ha reaccionado el colectivo?
LSM: La semana pasado unos vinieron furiosos porque supieron que este año no iba a hacer el desfile. Y eso ya se hizo… ya visibilizamos a la comunidad, lo que ahora sigue es formar a esa comunidad para erradicar la endofobia.
Primero que nada debe existir una aceptación por parte de ellas mismas antes de pretender que todos los demás las acepten. En el desfile de hace un año por ejemplo, cuando les preguntaban de qué ciudad venían, no decían que eran de Manizales, optaban por mencionar ciudades como Cali, Pereira o Medellín por miedo a que las señalaran con mayor facilidad.
En general puedo decir que hay miembros que les ha gustado lo que hemos hecho aquí, pero hay otros que se quejan y no están de acuerdo con nuestro trabajo, y eso se da porque algunos solo buscan rumba y paseos, y eso no es así. Muchos no me quieren porque yo no acepto eso.
E: ¿Cómo ha reaccionado la gente ante esta campaña y sobre todo los homofóbicos?
LSM: Bueno, yo les pregunto por su familia, les pido que piensen si dentro de sus familias no existe algún integrante que sea gay, aunque sea uno. Tras eso, inmediatamente tragan saliva…
En apariencia la comunidad es pequeña, pero yo creería que aquí en Manizales, de los 400 mil habitantes, por lo menos el 30% podría ser de la colectividad. Muchos dirán que no, pegarán el grito en el cielo, pero lo que pasa es que no los aceptan.
E: ¿Cómo ven los Secretarios del Despacho estas actividades?
LSM: Nosotros somos en el gabinete 32 secretarios de despacho, de estos 5 son de la comunidad pero solo uno se declara abiertamente. Los otros no se muestran por miedo, porque piensan que ya están muy viejos y ponen en riesgo su prestigio y cargo. Pero antes ellos deberían dar el ejemplo: Mostrar a la sociedad que los miembros de la comunidad LGTBI no solo son peluqueros o prostitutas, sino que también pueden alcanzar grandes e importantes cargos. Simplemente, los que estudian una carrera y son profesionales no se visibilizan.
E: ¿Qué piensa el alcalde del proyecto y su evolución?
LSM: Existe mucho tabú alrededor del tema. El mismo alcalde lo tenía, hasta que una vez se realizó una actividad en donde pudo presentársele a un representante de cada vertiente de la comunidad tal cuales eran, y él quedó muy contento tras conocerlas más y derribar esas preconcepciones equivocadas. Originalmente tenía una cita con ellos de 20 minutos y terminó haciendo una reunión de 2 horas. Planificó con ellos distintos proyectos. Al final él me dijo: ‘Stella, uno definitivamente tiene que acercarse a la gente para conocerla mejor y entender su mentalidad’.

GUAPAS SIN FORTUNA O MEMORIA DE MIS TRAVECAS TRISTES

Por: Juan David Martínez Z

Acomodados en una tarima, en el centro del hall principal de la Universidad de Caldas, dos robustos maniquíes de yeso, vestidos con lencería escarlata y negra y con una mirada abstraída en el infinito, ignoran la congregación que convocan.

Las blanquecinas figuras han sido emplazadas allí por el colectivo social ‘Pluriversos, Cultura y Poder’ en la campaña La ropa sucia no se lava en casa, que pretende no solo rendir un homenaje a Luisa Quintero, una prostituta transexual asesinada el 8 de marzo de 2015, sino concientizar al público asistente sobre la violencia de género.

“No se sabe quién fue; eso está en investigaciones se supone. Lo mismo dijeron hace 2 años cuando asesinaron a ‘La Gorda’ el 31 de marzo y eso sigue sin prosperar… no hay resultados o personas juzgadas al respecto”, comentó Vanesa Londoño, integrante del movimiento Pluriversos, Cultura y Poder.

El último día de Luisa fue un constante altercado de temperaturas. Aquel 8 de marzo en horas de la tarde, un nuevo cliente llevó a la dama a resguardarse de los atrevidos y fríos soplos de Eolo, que  recorrían su fina silueta y alborotaban su larga cabellera negra, en una de las residencias de la Calle 21 con Carrera 16.  Mientras ‘La Pola’, uno  de los seudónimos de Luisa en la Calle de las Guapas, calentaba su cuerpo en una faena de pasión desenfrenada, en las afueras de su habitación un sujeto esperaba impaciente. Cumplido el servicio, ‘La toco toco’, otro de los apodos de la mujer, buscó refrescarse tras el acto carnal en el corredor principal del motel viejo; sin embargo, su corazón cargado de adrenalina no pudo obtener el descanso tan deseado, dado que el sujeto que pacientemente aguardaba a su salida, arremetió puñal en mano contra ella. A pesar de las constantes penetraciones del helado filo del arma contra su ser, Luisa intentó huir de su atacante… pero él fue más rápido. A solo unos pasos de la salida, una punzada en el cuello derribó a ‘La Pola’. Mientras el sujeto, como una sombra, escapaba entre la multitud de la zona, el cuerpo de Luisa era envuelto por tibias enredaderas carmesís.

El verdadero nombre de Luisa, como señala su registro civil, era Luis Alberto Quintero. Tenía 34 años, era de Barranquilla y ejercía la prostitución desde hacía más de 5 lustros. Con el dinero sostenía a su madre.

11055407_337445303125727_6189424682642652129_nImagen publicitaria del Homenaje a la Guapa, realizado el pasado 16 de marzo

“Era muy carismática, no se metía con nadie. Salía sola a trabajar, era muy independiente de todos, solo salía a lo que ella ejercía y ya”, describió Dana Carolina, trabajadora sexual y compañera de Luisa. “La distinguía hacía tiempo… para mí ella era una persona que no se metía con nadie”, complementó.

No obstante, estas declaraciones contrastan con las presentadas por compañeras de la ‘trans’ asesinada al diario La Patria, en donde aseguraron que una semana antes del asesinato, ‘La toco toco’ había tenido una desavenencia con un hombre.

En este orden de ideas, entonces, ¿estamos al frente de un caso de homicidio culposo, de un crimen pasional o de un delito provocado por la homofobia o peor aún, la endofobia?

Un secreto a voces que se tiene dentro de la comunidad LGTBI (Lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales), es el repudio y odio que los integrantes tienen entre sí. Esto es endofobia.

“La discriminación entre el mismo colectivo LGTBI se da en el tema de identidad: la comunidad carga con los estereotipos. Si es gay, entonces lo toman como afeminado y lo discriminan; si es lesbiana la masculinizan; si es ‘trans’ es repudiada. Por el tema de la identidad se presenta una constante agresión verbal y por el estilo”, explicó Vanesa Londoño, integrante del movimiento Pluriversos, Cultura y Poder, durante el homenaje.

Esta problemática, llega a ser reconocida por los mismos integrantes de la comunidad.

“Al interior de este grupo, predominantemente los hombres homosexuales, presentan conducta de discriminación machista hacia otras personas que sean diferentes. Ante las lesbianas siempre disminuyen e infravaloran su trabajo; ante las personas ‘trans’ siempre presentan una especie de repudio… es común escuchar frases como ‘Esta traveca o maldita traveca’; y hacia las personas bisexuales en general hay una negación a que existan, porque se les cataloga como si fueran indefinidas, no supieran lo que quisieran o estuvieran dentro del closet”, sentenció una de las integrantes del colectivo Subversión Marica, que prefirió no dar su nombre.

El caso de Luisa Quintero es solo la punta del iceberg, el hecho más reciente dentro de una cadena de crímenes que parecen no tener fin, y que nunca llegan a un esclarecimiento total.  Lo anterior se ve ejemplificado dentro del mismo homenaje, en donde, a manera de ropa colgada frente a los maniquíes, se extienden notas en los que se refieren a casos similares (fuesen transexuales o no).

El asesinato de Luz Yohana López, mejor conocida como ‘La Gorda’, hace parte de las notas colgadas. Encontrada muerta a las afueras de Manizales en marzo de 2013, López fue una mujer que luchó por la dignificación e inclusión de la colectividad de sus compañeras hasta el final.

Según el boletín epidemiológico de Medicina Legal, sobre los casos de ‘Homicidios de mujeres en condición de prostitución’ realizado entre el 2004 y el 2013, se obtienen los siguientes datos.

De los 13.232 homicidios contra mujeres acontecidos durante la década citada, 238 (el 1.8% de la población total) han sido contra trabajadoras sexuales. De los 238 casos, solo de 114 (pertenecientes al 48%) se tiene información sobre el agresor, y de esta cantidad 64 homicidios (56%) provienen de victimarios que nunca fueron identificados.

Asimismo…

  • Ciento doce muertes (correspondientes al 47%) fueron acometidas con armas de fuego.
  • La vía pública, suele ser el espacio en donde más se evidencian los crímenes, así lo exponen los 101 casos (42,44%).
  • El ajuste de cuentas y la venganza figuran como las principales causas de los delitos, con 20 incidentes comprobados (8,40%), aunque solo se cuenta con información del 28% de los sucesos totales.

Cabe mencionar que, de los 238 episodios, solo de 173 se conoce el nivel máximo de escolaridad alcanzado por la población. De este dígito, se sabe que el 50% (107 casos), solo cursó hasta la primaria. Por último, 68 sucesos (28,6%) ratifican que la edad de mortalidad de las víctimas se dio entre los 20 a los 24 años.

Es la ausencia de información la que ha impedido que se tomen políticas públicas que sean capaces de ponerle freno a esta situación, y propiciar un mayor control dentro de la comunidad que tiene por oficio la profesión más antigua del mundo.

De igual manera, los ‘trans’ no son amparados bajo ninguna protección del gobierno, y esto se debe a que el mismo se apega a los lineamientos biológicos, negándose a reconocerles su condición de mujeres (u hombres dado el caso). Es por lo mismo, que entidades como la ‘Fundación 100% mujer’ no prestan sus servicios a la colectividad. “Si ni siquiera el mismo estado las reconoce como mujeres, ¿Qué podemos hacer nosotros?”, expuso Jorge Mario Marín, secretario y docente de la fundación.

En Manizales, con el fin de poner un alto a la problemática, desde la alcaldía y más concretamente desde la Oficina de la mujer y equidad de género, se tejen medidas.

Liderada por Luz Stella Medellín, nace la Primera Mesa de la Comunidad LGBTI de Manizales. En ella, se aboga por la realización de actividades en donde se reconozca a la comunidad afectada, y se les restituyan los derechos que se les ha arrebatado, como la ciudadanía. Poco a poco, y con ayuda de los demás integrantes de la Oficina de la mujer, asisten a los ‘trans’ en su cambio de identidad ante la registraduría, permitiendo que se les reconozca como mujeres (u hombres dado el caso), hecho que no solo ayuda al incremento de su autoestima, sino que les abre la puerta a nuevas oportunidades laborales y académicas.

Pero tratar con un colectivo tan variopinto no resulta sencillo:

“Las guapas son de difícil acceso puesto que no se comprometen con los proyectos formativos y que están en pro de su situación… dejan todo a medias”, comentó Stella Medellín, quien también informó que de los 520 miembros identificados, solo 280 han decidido inscribirse dentro de la política pública.

Stella Medellín, haciendo referencia al problema de endofobia que se  desarrolla en el interior de la comunidad expone y complementa que: “Primero que nada debe existir una aceptación por parte de ellas mismas antes de pretender que todos los demás las acepten. En el desfile de hace un año por ejemplo, cuando les preguntaban de qué ciudad venían, no decían que eran de Manizales, optaban por mencionar ciudades como Cali, Pereira o Medellín, por miedo a que las señalaran con mayor facilidad. Muchas son hombres de día y mujeres de noche.

Al unísono, Medellín reclama que hace falta que ciertos miembros de la comunidad venzan los miedos y se atrevan a abrirse a la sociedad sin mayores tapujos, con el fin de demostrar que no solo los peluqueros o las prostitutas hacen parte del colectivo, sino que también un miembro del LGTBI puede aspirar a alcanzar altos cargos dentro del gobierno.

Imagen endofobia y la crisis

La endofobia es un problema serio, que abarca múltiples vertientes y situaciones que mutan constantemente y se manifiestan bajo diversas formas de violencia e intolerancia. Tanto ajenos como propios deben concientizarse de la situación y tomar cartas en el asunto, brindando el respeto que tan a gritos clama la problemática; solo así se evitará que más maricas, putas, areperas, ‘travecas’ o indefinidas sean acribilladas en el suelo, ya sea por sujetos que se desvanecen entre la multitud, o por comentarios de la misma comunidad, sea LGTBI o no.